Nanking

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Las atrocidades que el Ejército Japonés llevó a cabo en Nanjing en el año 1937 son recordadas por el pueblo chino como uno de los más dolorosos e indignantes capítulos de la Segunda Guerra Sino-Japonesa.

Según informó el Tribunal Militar Internacional del Lejano Oriente en el año 1948, la denominada “Masacre de Nanking”, o “Violacíón de Nanking” causó 200.000 muertos, aunque las cifras oficiales de China ascienden hasta los 300.000. Sin embargo, en Japón, cada año se siguen produciendo declaraciones de altos cargos políticos en las que se cuestiona la gravedad de los asesinatos y violaciones perpetradas contra la población civil.

Igual que ocurre en España y otros tantos países marcados por el paso del fascismo y el imperialismo, en ambos países hay quienes opinan que es mejor olvidar los conflictos del pasado y avanzar hacia el entendimiento y la cooperación. Pero ahora que las relaciones mutuas se ven truncadas por disputas territoriales enraizadas en la guerra, el recuerdo y la amnesia sobre lo sucedido durante la invasión se convierten en una tentadora arma para imponer los intereses nacionales (o más bien los de sus élites), y para desviar la atención de los abundantes problemas domésticos que padecen ambos países.

Desde mi humilde punto de vista, entiendo que los descendientes de los criminales no tienen por qué responsabilizarse de los errores de sus padres y abuelos, pero también opino que el olvido nos condena a repetir los mismos errores de la historia.

Por eso, para todos aquellos que estéis dispuestos a asomaros a este oscuro capítulo, hoy os traigo el documental Nanking (2007), dirigido por Bill Guttentag y Dan Sturman, y en el que participan varios actores contemporáneos. (entre ellos Woody Harrelson y Stephen Dorff).

Como podréis apreciar, el film se desarrolla sobre el hilo de las cartas y diarios escritos por un pequeño grupo de expatriados europeos y americanos que decidieron permanecer en la ciudad, aunque mantiene un enfoque especial sobre el legado de John Rabe, el empresario alemán (y miembro del Partido Nazi) que organizó la Zona de Seguridad de Nanking, el cirujano Robert O. Wilson, y la misionera Minnie Vautrin, quien defendió la vida y el honor de miles de mujeres durante la invasión. Además, entre sus escenas cuenta con el impactante testimonio de varios supervivientes de la masacre, así como de soldados del ejército japonés.

Ahora bien, aunque el documental aporta datos y documentos fílmicos de la época relativos a diversas cuestiones de la vida diaria antes y al margen del conflicto, os advierto de que contiene imágenes y relatos de violencia extrema que pueden herir la sensibilidad de los espectadores.

Eso es todo por mi parte. A continuación os dejo dos enlaces para que podáis verlo de la forma más cómoda. El primero tiene subtítulos en español, aunque, desgraciadamente, no está completo. El segundo os lleva a la versión íntegra con audio y subtítulos en inglés.

3 comentarios en “Nanking”

  1. Siempre he pensado que los que no hemos sufrido una guerra, no tenemos la más remota idea de los dramas humanos que se viven en esos tiempos. En mi familia hay personas que durante la II Guerra Mundial han estado en el frente y otros que han vivido los ataques aéreos, pero a casi nadie le apetecía hablar demasiado de sus experiencias. Tenía un profesor de secundaria que sí hablaba a veces de la angustia que sentía él (era un niño) en cuanto se oían las sirenas. Las películas de cine nos pueden dar una impresión de la violencia, pero siempre les queda un toque irreal. Sin embargo, los testimonios de las personas que vivieron esto, son algo que supera toda ficción, y los que he oído en este documental, son impactantes.
    No sé si es posible perdonar después una guerra, mejor que sea así. Con el paso de tiempo será más fácil, sobre todo con el nacimiento de nuevas generaciones, pero nunca se deberían olvidar estas crueldades.

    1. Hola Andreas,

      te agradezco mucho que compartas tu experiencia familiar sobre el tema. Supongo que tiene que ser, como mínimo, curioso, compartir parentesco y, al mismo tiempo, crecer en un ambiente tan diferente. Desde mi ignorancia, me imagino que para ellos tiene que ser muy difícil hablar de las peores cosas que vivieron, mientras que para nosotros es muy complicado siquiera hacernos una idea de lo que aquello supuso. No hay más que ver la reacción de los testigos y víctimas que aparecen en el documental, para comprobar lo cerca que pueden llegar sus emociones, y lo lejos que nos quedan las circunstancias que las originaron. Como tú mismo dices, merece no olvidar nunca todo aquello, sobre todo para asegurarnos de que no lo tengamos que vivir en nuestras carnes.

      Mil gracias por tu tiempo y tu comentario, espero poder volver a contar con ello en el futuro.

      Recibe mi mejor saludo desde China.

      Javi

  2. Reblogueó esto en Temas de política e historiay comentado:
    Nanjing es la capital de la provincia Jiangsu en China. Es una de las ciudades más antiguas de China, muy próspera, con una población de más de 8 millones. Antiguamente tenía el apodo “Ciudad del cielo”. Japón siempre había puesto su mirada sobre esta ciudad y durante la Guerra Sino-Japonesa, el ejercito japonés aprovechó la oportunidad de hacerse con el control sobre Nanjing. Lo que ocurrió, obtuvo el nombre de “La violación de Nanjing.”
    Me permito reenlazar un artículo sobre este tema, extraído del blog Historias de China. Es duro, no sólo por las imágenes, sino sobre todo por los testimonios de supervivientes.

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