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10 snacks para degustar al viajar por China en tren

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Debido a la cantidad de horas que la población migrante de China invierte sobre las raíles, no hay estación de tren que no cuente con un florido puesto de conservas en el que hacerse con unas provisiones para el trayecto. En este país, está más que aceptado que los viajeros se monten una pequeña merendola en las mesas o bandejas plegables del vagón, lo cual supone toda una oportunidad de degustación gastronómica para los llegados de tierras lejanas.

Pero como sé que a veces es difícil decidirse a la hora de elegir menú lejos de casa, hoy os traigo una pequeña lista con varios de los snacks más populares y alguna que otra sorpresa exótica.

1. “Caramelos” de ternera: En muchas zonas del país, aunque especialmente en el norte, es muy fácil encontrarse con esta especie de vistosos caramelos. Pero, mucho ojo, porque no están hechos de caramelo y leche alpina, sino de sal y cecina de Mongolia Interior, uno de las provincias destacadas en la producción de este tipo de productos vacunos. Desde luego, el sabor de la carne seca puede chocar, e incluso disgustar, si lo que esperábamos era el sabor de los caramelos El caserío, pero si los probamos a sabiendas descubriremos que no están nada mal como aperitivo.

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2. Delicias de pato: ¿Cómo íbamos a hablar de comida china sin mencionar al pato? Pero no penséis en carnosos muslos o pechugas, que también las hay, porque las posturas más habituales para llevar son las alas, cuellos, cabezas, patas, lenguas e hígados. Si pasáis por China Central, encontraréis muchas tiendas y puestos que los venden, aunque tenéis que saber que son bastante picantes.

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3. Patas de gallina: Seguramente se trata de uno de los aperitivos de tren más llamativos y menos prácticos a ojos de los occidentales, pero lo cierto es que a los chinos les pirrian las patas de gallina. Recuerdo que cuando me las dieron a probar por primera vez, no tenía ni idea de cómo las aprovechaban los chinos, y como las notaba bien cocinadas, me las comí con hueso y todo cual bárbaro incivilizado. No os recomiendo hacer esto último, pero sí que puede ser divertido probarlas, y quién sabe, quizás incluso os aficionéis a ellas.

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4. Tofu seco: Los chinos hacen auténticas virguerías con el tofu, uno de los productos alimenticios más consumidos del país, y aunque el de los envases para llevar no es nada del otro mundo en cuanto a sabor, supone una solución bastante más limpia que los productos con cáscara o hueso, y además viene en formas muy variadas, desde cubitos y láminas hasta palos parecidos a los de regaliz.

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5. Huevos y más huevos: Los huevos en salmuera y envasados al vacío son otro habitual de los viajes en tren, aunque no todos son igual de prácticos. No es lo mismo sacar un huevo ya pelado y meterlo entre los fideos, que vérselas con una bolsa de huevillos de codorniz con cáscara y todo. Luego están los famosos “pidan”, unos huevos negros que se preparan en cal y que, por lo visto, tienen bastante plomo, pero esos solo son aptos para los chinos que desayunan plutonio.

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6. “Salchichas”: Escribo el término entre comillas porque, técnicamente, muchos de estos productos cárnicos que los chinos devoran por doquier  solo tienen de salchicha la forma y el nombre (y a veces ni siquiera esto último). Yo os recomiendo que no abuséis de ellas, sobre todo si viajáis en un tren de segunda, porque os vais a hartar de ver a los demás viajeros zampárselas a palo seco, y su tanto su visión como su aroma os acompañarán durante toooodo el viaje.

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7. Gusanos de seda: En el noreste de China, los gusanos de seda son una especialidad bastante habitual en mercados y restaurantes (no como los insectos y escorpiones a la barbacoa que ofrecen a los turistas en Pekín), y a la empresa Xiyuan Food le ha parecido una buena idea venderlos en formato para llevar. Son saladillos, pueden tener algo de picante, y su sabor recuerda un poco a la madera podrida, aunque, al contrario de lo que temía, no son mocosos por dentro.

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8. Pececillos: Si bien los envases de pescado seco son bastante populares, lo realmente llamativo son las bolsas de pezqueñines y no tan pezqueñines que se pueden comer con cabeza y todo. Ya me refería a ellos en otra ocasión, pero no podía dejarlos fuera de esta entrada, porque además de estar muy ricos son muy conocidos y apreciados por los viajeros, aunque también sueltan un olor bastante fuerte.

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9. Almejas: La variedad de los productos que nos podemos encontrar en las tiendas chinas de aperitivos y conservas es tan grande que incluso el marisco tienen cabida, aunque en este caso las almejas no vienen en lata, sino sino en una bolsa al vacío, y con la concha incluida.  Yo no las he probado, pero me parece que tiene que ser la leche para chulear frente a los paisanos que se tienen que conformar con las pipas de toda la vida.

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10. Fideos instantáneos: Terminar esta lista sin incluir los fideos instantáneos sería simplemente imperdonable. Incluso en las líneas de alta velocidad, un viaje por China en tren no lo es de verdad hasta que alguien procede con el ritual de abrir el envase sin desprender del todo la tapa, mezclar los ingredientes deshidratados, añadir agua hirviendo de las máquinas del vagón (otro elemento indispensable) y regresar al asiento con el plato humeante cual botafumeiro y alguna que otra salpicadura escaldante.

Yo estoy casi seguro de que, con el tiempo, las autoridades acabarán prohibiendo eso de “cocinar” dentro del tren, pero todavía pasarán unos cuantos años en los que podremos seguir disfrutando de estas y otras delicias de bolsillo.

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Comments

  1. me encanta!

  2. Los pidan los he probado varias veces en algunos platos aleatorios y no saben mal, a pesar de la pinta que tienen de llevar podridos desde antes de la China imperial. El resto de cosas ya… bueno, con calma. XD

  3. Muy currado el artículo, como todos los tuyos. La verdad es que alimentarse durante las largas horas de viaje en China no era fácil con un paladar poco acostumbrado a su gastronomía.

    • ¡Muchas gracias Juan Alberto! A mí también me costó un poco acostumbrarme, sobre todo a la mezcla de olores que se junta en el vagón a la hora de comer, pero ahora casi lo echo de menos 😆

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