Los excesos de China durante los años de “mano dura”

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Aunque China sigue situada entre los países que más duramente castigan a sus delincuentes, lo cierto es que, en los últimos años, su sistema penal se ha suavizado en comparación a décadas pasadas y, sobre todo, a los oscuros años de la llamada “mano dura” (严打), término acuñado a las medidas de disuasión aplicadas por el gobierno en los años 1983, 1996, 2001 y 2010.

Para comprender la razón de ser de estas medidas, apoyadas por una parte importante de la población según el PCCh, debemos remontarnos a los profundos cambios estructurales que llegaron con el abandono de las políticas de Mao Zedong y las reformas de apertura a la economía de mercado.

En primer lugar, debemos imaginar a millones de “jóvenes educados” que fueron enviados a zonas rurales durante la Revolución Cultural y que comenzarían a regresar a las ciudades en busca de oportunidades laborales todavía inciertas. De acuerdo con el consenso general, el retorno a las áreas urbanas de los jóvenes formados fue acompañada de un fuerte éxodo rural que generó desorden y tensiones en unas urbes no preparadas para semejante flujo migratorio.

En segundo lugar, hay que tomar el cuenta el efecto que tuvo la llamada a la iniciativa y la competencia profesional por parte del nuevo politburó, con Deng Xiaoping al frente, sobre una sociedad tradicionalmente orientada hacia el objetivo de la independencia económica, aunque ampliamente desconocedora de las reglas de la nueva carrera hacia la prosperidad.

En tercer lugar, no podemos olvidar la oscura atmósfera de temor y acusaciones que dejó la Revolución Cultural, cuyo concepto y praxis de la justicia resultó en una sociedad envenenada por la desconfianza mutua y en familias e individuos con menos reparos a la hora de luchar por el acceso a una vida menos precaria.

Sin embargo, aunque el paso de los 70 a los 80 fue acompañado de otras transformaciones cruciales, como la reanudación de los exámenes de acceso a las universidades y los planes de modernización de estas últimas, lo que no cambió ni un ápice fue la tendencia del gobierno a tratar las tensiones sociales mediante la más cruenta represión.

No en vano, según la Fundación Dui Hua, solo en el año 1983 se produjeron 24.000 sentencias a muerte bajo pelotón de ejecución, una cifra ocho veces superior a la registrada en 2013, apenas 3 años después del último episodio de “mano dura” de la historia china.

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Dichas sentencias se tradujeron como un terrorífico aviso de que, a pesar de que ciertos ámbitos de la economía se encontraban en proceso de liberalización, sería la élite del PCCh, y no los ciudadanos, quienes decidirían sobre las formas de conducta aceptables y no aceptables, y pronto quedó claro que el cambio en materia de libertades personales no era una prioridad para el gobierno.

Solo en el año 1983, el total de arrestados por asesinato, provocación de incendios, robo, violaciones y comportamiento inmoral llegó a la cifra de 1.027.000, aunque lo realmente alarmante del proceso fue la dureza con la que se castigaron delitos menores y la ligereza y arbitrariedad con la que se aplicó el concepto de “comportamiento inmoral” (流氓).

Entre los casos más sonados de aquel fatídico año constan algunos como el de una mujer apellidada Wang (foto inferior) que fue condenada a muerte por mantener relaciones sexuales con varios hombres sin estar casada. (Según testigos de la ejecución, antes de morir Wang declaró: “la libertad sexual es parte del estilo de vida que he elegido, quizás sea algo avanzado para este tiempo, pero dentro de 20 años la gente no lo verá de ese modo”).

En otro caso muy conocido, un hombre fue condenado a morir por tomar unas fotos de su novia sin ropa, mientras que ella acabó en prisión.

También en 1983, una mujer de Xi’an llamada Ma Yanqin organizó unas fiestas de baile que acabó pagando con su vida, después de que las autoridades considerasen que los bailes derivaban en un “desorden de la conducta sexual”.

En la provincia de Sichuan, otro joven de apellido Wang apostó con un amigo que era capaz de dar un beso en los labios a una desconocida, pero acabó denunciado y pagó por su atrevimiento y su delito frente a un pelotón de ejecución.

Como puede apreciarse, las condenas más discutidas dentro de la memoria colectiva se distinguen por el componente sexual, aspecto que, como ya comentamos en otras ocasiones, preocupa al Partido Comunista de China en una medida muy significativa y reveladora para cualquier interesado en los procesos que suele acarrear el desarrollo industrial.

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Afortunadamente, las siguientes 3 réplicas de desenfreno punitivo se han cobrado menos víctimas y se han reblandecido mucho en el ámbito de la sexualidad, para dar paso a un tipo de manotazos y reveses más orientados a combatir pasiones independentistas y fundamentalismos religiosos.

No obstante, a mi modo de ver, la vigencia de la “mano dura” en China debe tanto a la herencia de la Revolución Cultural como a la ausencia, o el fracaso, de otro tipo de revoluciones como las que vivimos en Occidente desde finales de la década de 1960, y con las que se sentaron las bases de la sociedad civil, un concepto todavía muy espinoso para la élite política del gigante asiático.

4 comentarios en “Los excesos de China durante los años de “mano dura””

  1. Y excesos en la actualidad; convengo en que no es como con Mao vivo pero eso sigue siendo una dictadura de lo mas brutal, a pesar también de esa apariencia de modernidad que nos quieren dar.

    Salud.

    1. Efectivamente, ramrock, hay elementos de la política china que son de carácter indudablemente dictatorial, pero el hecho de que quien gobierna sea un partido único, y no un solo individuo, así como la presencia de elecciones más o menos democráticas en áreas rurales, sirve de pretexto para debatir ad infinitum sobre la aplicación del término “dictadura”.

      Por supuesto, en los libros de texto de China no se define al país como una dictadura, y aunque sí consideran como tales a los gobiernos de Hitler, Mussolini, Franco o Stalin, Mao siempre se libra de las etiquetas de dictador, y mucho cuidado con referirse a su régimen como una forma de totalitarismo.

      ¡Saludos!

  2. De la Revolucion Cultural me impacto particularmente (lo lei) el asesinato masivo de gorriones (aves) y la condena por consumir o difundir musica que no fuera nacional.

    1. Recuerdo que vi algo similar a lo de los gorriones en un documental. En fin, supongo que el gran líder Mao no podía haberse equivocado con sus recetas económicas, y debío ser culpa de la madre naturaleza 😆

      Acerca de la música prohibida, es un tema que me interesa muchísimo y sobre el que pronto escribiré 😉

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