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Novia china: un acercamiento (casi) libre de clichés y generalizaciones

Supongo que a la mayoría no os sorprenderá oír esto, pero uno de los temas más recurrentes entre los hombres heterosexuales que emigramos a China es el de los líos y amoríos con sus mujeres. ¿Y qué queréis que hagamos? Estamos muy lejos de casa, con un panorama de estancia indefinido y con un mayor número de féminas atraídas por nuestro forastero aspecto. Cualquiera con un mínimo de amor propio y rechazo a pasar su vida en soledad se sentiría tentado a intercambiar información sobre las posibilidades de echarse una novia local. Y vaya que si lo hacemos.

Obviamente, buena parte del interés y la curiosidad que despierta esta cuestión se debe a las particularidades socio-culturales del país en el que nos encontramos. La blogosfera está llena de entradas dedicadas a las supuestas características de las mujeres chinas y existen foros con interminables discusiones sobre la manera de saber si están interesadas en nosotros o la forma de “conquistarlas”. Sé que hay quienes hacen estas cosas en broma y sin querer hacer daño a nadie, pero también veo muchos otros casos en los que autores y participantes solo contribuyen a generar más clichés y mitos que, en el mejor de los casos, apestan a exotismo barato.

Por supuesto, entiendo que cuando uno acaba de llegar se agradecen ciertas claves para comprender el panorama o algunas advertencias más o menos razonables del tipo “las chinas son tímidas”, “las chinas te controlan mucho” o “las chinas prefieren las relaciones serias”. Pero no hay que olvidarse de que hablamos de simples generalizaciones y que, como tales, no resultan tan fiables como nos gustaría. En mi opinión, recurrir a ellas no implica nada grave cuando somos personas más o menos maduras y con un mínimo de pensamiento crítico. El problema llega cuando las generalizaciones se utilizan para extender ideas machistas y racistas sobre las mujeres chinas, como aquellas que tratan sobre su papel en el hogar o sobre las características de sus órganos sexuales.

También soy consciente de que yo mismo he bromeado en este blog sobre algunos rasgos habituales de la personalidad de los chinos o sobre sus gustos en materia amorosa, pero generalizar sobre el carácter de las personas de un país es una afición muy poco recomendable si no queremos caer en el cuñadismo sociológico. Y si nos empeñamos en ello, es mejor que nos armemos con un buen número de argumentos sobre la influencia de su sistema educativo, su religión o su cultura política.

Así pues, con todo esto en mente, hace unos días decidí grabar un vídeo sobre este tema y, de paso, estrenarme como Youtuber de los que dan la lata cara a cara. En él trato algunas de las cuestiones que pueden surgir en una relación seria y que pueden dar lugar a malentendidos o problemas de diferente índole, pero dejando totalmente de lado el tema de los rasgos fisiológicos o la personalidad. Es posible que algunos me acusen de generalizar sobre lo familiar y lo social, pero si lo he hecho es porque quería advertir sobre las diferencias culturales que pueden resultar en conflictos y por el interés de explicar sus causas sociológicas.

Nada más por mi parte, espero que el vídeo os resulte de interés y que sirva como excusa para debatir e intercambiar experiencias al respecto.

Comments

  1. Buen vídeo… Esa es la impresión que me llevé con mi ex y con otras chinas que he conocido: chicas orientadas a relaciones serias y familismo a tope. Algunos occidentales que únicamente van buscando diversión pueden meterse en problemas…

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