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Sobre el trato que recibimos en China y el que damos a los chinos

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En estos cuatro años escribiendo en esta bitácora ha habido momentos para todo, incluido lo no tan bueno y hasta lo que peor aguanto este país. Sin embargo, creo que hasta ahora no había dedicado ninguna entrada a expresar mis sensaciones sobre el trato que vengo recibiendo en general. Pues bien, tengo que decir que la gran mayoría de las veces me he sentido como un auténtico privilegiado y esta es una de las principales razones por las que sigo aquí.

Soy consciente de que China no es un país precisamente abierto a los trabajadores migrantes no cualificados, pero creo que no miento al decir que los que llegamos con algún que otro título bajo el brazo disfrutamos de oportunidades bastante buenas. El gigante asiático tiene una gran demanda de trabajadores extranjeros más o menos especializados y normalmente se nos paga con salarios que están bastante o muy por encima de los de nuestros colegas chinos. Esta es una cuestión que ni siquiera se discute porque se ha llegado a aceptar que se nos tiene que pagar más para venir a un país en desarrollo como el suyo. Pero nadie nos guarda rencor por ello.

Bueno, es cierto que en ciertas zonas de bares de Pekín especialmente frecuentadas por occidentales ha habido algún que otro altercado debido principalmente al exceso de testosterona, pero en la mayor parte del país es extremadamente raro que que la población local venga a darte problemas, insultarte o agredirte porque sí. Además, nadie se va a ofender porque le hables en inglés o intentes comunicarte en otra lengua que no sea china. Al contrario, no es raro que mucha gente aquí reaccione con timidez, inseguridad o algo de rubor cuando no son capaces de comunicarse en la lengua de Shakespeare, como si ello fuese un signo de incultura.

Por eso, estoy totalmente en desacuerdo con quienes repiten mantras como “los chinos nunca te van a aceptar” o “para ellos siempre serás un laowai (extranjero)”. Obviamente, a la mayoría nuestro aspecto nos delata como agentes foráneos, pero el hecho de tener acceso a mejores condiciones laborales y estar a salvo del odio o de las agresiones por motivo de nuestra procedencia supone una enorme ventaja a la hora de integrarse en cualquier sociedad. Es más, yo diría que lo que ocurre generalmente con los inmigrantes occidentales en China es que gozamos de un estatus económico y social tan alto que a muchos nos da igual no tener mucha idea de su cultura y podemos pasar años, lustros e incluso décadas sin llegar a hablar mandarín decentemente.

Sin embargo, como vengo diciendo, a la gran mayoría de los chinos no parece importarles demasiado todo esto ni les parece una razón para ponernos en la diana de su malestar.

Al contrario, durante el lustro y pico que llevo en este país, la reacción por defecto que he recibido por parte de los habitantes de este país ha sido la sonrisa y la simpatía. Y eso supone una enorme diferencia a la hora de pasar un tiempo lejos de casa. También entiendo que los cánones tradicionales de belleza y el racismo que trajeron las potencias colonialistas podrían jugar a favor de los occidentales blancuchos como un servidor, pero ser muy moreno o ser negro en China tampoco es motivo para caer víctimas de ciertos grupos violentos más que habituales en los llamados países desarrollados.

Alguien podría decir que todo esto se debe a que China es un Estado policial y totalitario en el que las fuerzas de seguridad lo controlan todo. Pues bien, yo creo que sí he vivido un Estado policial, pero no en China sino en mi pueblo del norte de Navarra, durante los últimos años del llamado conflicto vasco, y os aseguro que en el país asiático se respira bastante más libertad en ese aspecto. Es más, en todo el tiempo que llevo aquí los agentes de la ley solo me han pedido la documentación en una ocasión y fue porque estaba en una localidad con una base militar de acceso restringido.

Si me permitís el inciso, yo diría que el factor principal para la sensación de seguridad que domina en China consiste en una cultura enemiga de la confrontación, la cual no es exclusiva de este país y podría ser un producto de la particular mezcla de valores confucianos, budistas y taoístas. Es posible que esta cultura también tenga que ver con la timidez y el carácter algo retraído de muchos chinos, algo a veces los extranjeros confundimos con la debilidad y la falta de franqueza, y que quizás supone otra barrera cultural más que tampoco nos da la gana de superar.

En cualquier caso, después de repasar todas estas circunstancias tan propicias para el emigrante occidental (no me gusta la palabra expatriado), pensemos por un momento si este trato se corresponde con el que disfrutan los chinos cuando viajan a nuestro(s) país(es).

En realidad a mí no me hace falta pensarlo porque muchos de mis alumnos de español han pasado un tiempo estudiando en España y no es nada raro que me digan que a veces se les ha tratado de forma cuanto menos tosca. Entre las cosas que menos les gustan están las preguntas para romper el hielo del tipo “¿es verdad que coméis perro?”, las continuas “bromas” sobre la pronunciación de la erre, las gracias sobre los restaurantes chinos y los bazares, o la todavía popular burla consistente en estirar los párpados con las manos. Pero, desgraciadamente, también hay casos bastante peores de agresiones que se denuncian cada vez más en los medios de comunicación de China y que suelen apuntar sobre todo a los Estados Unidos, Inglaterra o Australia, algunos de los lugares con mayores tasas de inmigrantes chinos.

Yo no sé qué sentirán otros occidentales como yo en este país, pero a mí me invade una gran vergüenza cada vez que surge una de estas noticias, porque ponen de relieve la enorme disparidad en el trato que recibimos unos y otros al intercambiar país. Supongo en todo esto también se mezclan cuestiones relacionadas con la economía global, el ambiente de competencia entre varias potencias y el nivel de desarrollo alcanzado por unos y otros en diversos aspectos. Pero al final todo esto no son más que excusas para dárnoslas de superiores e incluso para ser algo racistas de ven en cuando.

Ojalá todas esas personas que se pasan de graciosas o maltratan a los chinos se diesen una vuelta por este país y experimentasen la simpatía y la hospitalidad que suelen ofrecernos en tantas y tantas ocasiones. Estoy seguro de que en cuestión de pocos días más de uno cambiaría radicalmente su idea sobre ellos y quizás hasta se daría cuenta de todo lo que uno puede aprender y ganar de su amistad.

En especial, creo que nuestros estudiantes universitarios se harían un gran favor si diesen una oportunidad a sus colegas de intercambio chinos. Es más, no quiero ni pensar en la cantidad de oportunidades de desarrollo y cooperación que se están perdiendo por no tenderles la mano del mismo modo que hacen ellos con nosotros cuando llegamos a sus centros de formación y sus empresas. Porque siempre se puede decir que la culpa es de ellos por juntarse siempre con sus paisanos, pero al final a todos nos gusta sentirnos bienvenidos y sin el calor de ese sentimiento es difícil dar pasos hacia el entendimiento mutuo y la construcción de un mundo mejor para todos.

Comments

  1. Yo recuerdo con especial cariño el haber aprendido 50 palabras para formar preguntas al estilo mas cutre… y que se les iluminaba la cara cuando les decia/preguntaba algo en chino 🙂 ya te lo he comentado en meneame alguna vez… que envidia me das jaja.

  2. “Ojalá todas esas personas que se pasan de graciosas o maltratan a los chinos se diesen una vuelta por este país y experimentasen la simpatía y la hospitalidad que suelen ofrecernos” -> Ojalá, pero no creo, aun considerarían que es obligación tratarlos bien. En fin. Nunca está de más recordatorios como este. Un saludo.

  3. Sobre lo del trato tosco, quisiera decir que en España nuestro trato general es bastante tosco. Yo lo he visto al ir a vivir al otro país, que en casi cualquier lado suelen ser mas amables en el primer trato.

    Luego, en España frecuentemente es más fácil hacer amistades que en otros países y es más fácil relacionarse. Al menos respecto al norte de Europa, no se si en China. Pero el trato inicial es bastante rudo.

    Este trato tosco creo que es independiente de los comentarios que mencionas, que podríamos definir como microracismos o racismo de baja intensidad (son como pequeñas piedritas: por si solas no hacen nada, pero juntas pueden hacer una montaña).

  4. devilinside says:

    Bueno tocayo, yo que vivo en el antiguo Chinatown de Madrid (ahora está en Usera) lo que he visto, más que racismo, es malos comportamientos de niñatos borrachos -y no tan niñatos- en las tiendas de alimentación pertenecientes a chinos, pero creo que los abusos están más relacionados con estados etílicos o de pequeña delincuencia que con el racismo. Por otro lado, entre los que tienen negocios más de mayoristas sí que he visto bastante más integración, dentro de lo que supongo son las peculiaridades culturales. Incluso algún racista que conozco no lo es tanto cuando se trata de chinos, ya que en general somos conscientes de que son unos curritos a lo bestia y no generan situaciones complicadas en general, de lo que doy fe porque tengo dos familias chinas en mi bloque y jamás han dado el menor problema, ni los otros vecinos a ellos, sino todo lo contrario. Igualmente lo que veo y no sé si es excepción es que los niños y jóvenes están bastante bien integrados; es muy habitual ver grupos de adolescentes españoles y chinos, compañeros de colegio o instituto, saliendo juntos, siendo esto más difícil con inmigrantes de otras nacionalidades. Lo que sí que me parece impresentable sin pretender generalizar es el comportamiento de bastantes turistas chinos (en Egipto los guías tendían a tenerlos muy controlados, por ejemplo).

  5. Pintar a China y a su sociedad como el cénit de la empatía y el buenismo a la vez que criticar a Occidente y dejarnos como intolerantes cuando hemos logrado crear, a pesar de todos nuestros defectos, la sociedad más justa, avanzada, libre y acogedora que probablemente haya existido, es bastante injusto. Pintar a España como un estado policial y disculpar a China negando que lo sea porque tú como blanco no hayas sentido el yugo opresor de su gobierno, es directamente un insulto.

    Francamente, da vergüenza ajena leer soberanas gilipolleces como que “los cánones tradicionales de belleza y el racismo” los trajimos los occidentales a China. Claro que sí, y por eso los pobres chinitos están aún oprimidos por el heteropatriarcado blanco poscolonialista.

    Pero para qué seguir. Después de haber leído varios artículos de tu blog, si bien me pareces un tío simpático y entrañable, dejas mucho que desear a nivel de entendimiento y análisis del auténtico PERCAL donde estás metido.

    Te deseo mucha mierda en China, pero de la de verdad, a ver cuánto tardas en volver a tu Occidente poscolonialista y opresor. Llegará tarde o temprano. Sólo espero que cuando lo hagas, hayas aprendido la lección y reflexiones antes de escribir lindeces como las de este artículo.

    • Hola, Juan. Yo no he pintado a España como un Estado policial más de lo que lo hacen nuestros medios con China cuando hablan del Tíbet o Xinjiang. Solo he dicho que, en la mayor parte de China no existe una opresión policial que explique la sensación de seguridad que impera en el país y he utilizado mi experiencia en el norte de Navarra y durante unos tiempos muy difíciles para explicar que así no es como viven los chinos. Si te has sentido ofendido por ello y has pensado que me refería a la situación general de España lo siento pero no era mi intención.

      En cuanto a los cánones de belleza y el racismo, creo que se entiende que atribuyo el origen occidental solo al segundo, pero a lo mejor no es así. En cualquier caso, es un hecho histórico que las teorías racistas de corte pseudocientífico, ya fuese a través de la biología o las ciencias sociales, llegaron a Asia por medio de las potencias occidentales. Lo siento pero eso es así y tengo que decirte que en Asia todavía se nota el poso de aquellas ideas y muchos están convencidos de que hay una especie de jerarquía de razas por la que los asiáticos ocupan un segundo lugar, solo por detrás de los blancos. Fuera como fuese, eludes la cuestión central de mi entrada, que no es otra que la diferencia de trato cuando los occidentales llegamos a China y los chinos van a Occidente, y me temo que no me vas a convencer de que la cosa pinta igual en ambos casos. Lo siento pero mi experiencia de más de un lustro en China y los testimonios de mis estudiantes de español durante buena parte de ese periodo pesan mucho para mí.

      En cuanto a eso de que volveré a mi querido Occidente, te informo de que ya lo hice en verano de 2015. Pasé un año junto con mi mujer trabajando y decidimos volver a China porque aquí disfruto de oportunidades laborales bastante mejores. A lo mejor tú me puedes explicar qué lección saco de todo esto, porque yo no la tengo muy clara.

      Te envío un cordial saludo desde Shaoxing y agradezco tu participación, aunque la próxima vez agradecería que lo hicieses de forma algo más calmada.

  6. Hola, yo no he pasado tanto tiempo en China como tú, pero estoy casado con una ciudadana china, estoy “metido” en la comunidad china aquí en Alemania además de conocer gente que ha viajado y vivido en China que me cuentan sus experiencias.

    Sobre lo de “formar parte de la sociedad” yo creo que eso no es del todo correcto. Sí, es cierto que la gente es amable y abierta, mucho más que en Alemania, y que al entrar a formar parte de la familia, te hace sentirte muy bienvenido, pero al hablar de la sociedad en general nunca serás/seremos uno de ellos, serás/sermos un invitado, eso sí, muy especial, pero sólo invitado.

    Tan sólo hay que ver la política de visas. Mucha gente cree que en Europa es difícil de conseguir la residencia o la nacionalidad, puede ser, pero comparado con China es bastante fácil. Por poner un ejemplo concreto, mi mujer tras casarse conmigo consiguió una visa de familiar que no sólamente la deja residir en Alemania por cinco años, es que además ahora puede trabajar sin ningún tipo de límite. Mientras, si nos fueramos a China, yo tendría ciertamente una visa de reunificación familiar Q1, que me dejaría estar en el país como marido “florero” sin posibilidad alguna de trabajar, al menos que encontrara un trabajo que me permitiera cambiar de visa, renunciando a la familiar.

    Continúando con la visa, una vez pasado los cinco años mi mujer tendría derecho a la residencia permanente, esa residencia permanente en China es cosa casi imposible y reservada sólo a ciéntificos, artistas y deportistas de alto nivel (o gente con mucho dinero y contactos). Ya de conseguir la nacionalidad china ni hablamos, ni siquiera está contemplada en la ley a no ser que seas descendiente de ciudadano chino. Y si estando en la Q1 mi mujer se divorciara de mí, mi visa quedaría automáticamente revocada.

    Ciertamente hay aspectos que en la visa china tiene sentido y en otros aspectos la alemana me parece algo laxa, pero si habláramos en términos de facilidades para iniciar una nueva vida a los extranjeros, Alemania aquí gana de calle.

    Otra cosa es sobre tu posible descendencia, preguntando a mi mujer sobre hijos de parejas mixta, aún cuando se le dé la nacionalidad china, me comentó que siempre serán considerados no chinos por la sociedad. No es que se les trate mal, simplemente se les trata diferente como una rareza, una bella rareza, pero definitivamente no chino.

    Y eso en el caso de mezcla chino-occidental, si hablamos de afro-chino la cosa ya es más peliaguda con casos como el de Lou Jing o Ding Hui, todo el mundo sabe que aquí el color de piel oscura es algo bastante denostado.

    Yo espero que en China, eso se mejore con el tiempo, al igual que por ejemplo en Alemania no hay mayor problema con miembros de la selección con origen turco, polaco o de Ghana (con las consabidas excepciones de los chicos con el tic del hombro y codo rígidos)

    Y sobre la diferencia de trato, bueno, los chinos no dudarán de hablar de si estás gordo, si tu nariz es demasiado grande, que si tienes mucho pelo, sin tener en cuenta obviamente el sobreprecio de todas las cosas cuando eres un laowai, de hecho, cuando fuimos a China e íbamos de compras, mi mujer me enviaba 3 metros por detrás para no tener que pagar el sobreprecio 🙂

    Lo que quiero decir es que en todos lo sitios cuecen habas, y mientras que espero que en China se empiece a aceptar a gente que ame al país y sus costumbres sin importar su procedencia o color de piel, también espero que el incipiente ultra-nacionalismo que se empieza a dislumbrar, se quede en eso, pero eso lo podemos dejar para otra ocasión.

    Un saludo.

    • Lo que has explicado sobre los visados en China es cierto, pero se te ha olvidado un detalle y es que cuando los chinos quieren solicitar un visado para Europa (sin estar casados con un europeo) nuestras autoridades les exigen que demuestren sus ingresos de los últimos meses y el balance de su cuenta bancaria, porque en los países desarrollados no queremos que nos llegue gente pobre, mientras que en China no existe este requerimiento y basta con tus credenciales formativas y profesionales (para turismo ni eso). Además, en cuanto a ir a Europa con tu esposa o esposo chino, las cosas han empeorado porque antes a ellos les daban el derecho a trabajar con un simple trámite, como a las esposas y esposos de otros países de la UE, pero desde hace unos pocos años al menos en España los matrimonios con no comunitarios lo tenemos más difícil (esto te lo digo por experiencia: https://goo.gl/yGHGor). Así que sí, sigo pensando que China es más amable a la hora de darnos la bienvenida, aunque luego sea un poco pesado renovar los visados. Por otra parte, creo que estamos eludiendo la pregunta de si a los chinos que llegan para estudiar o trabajar a Europa les tratamos tan bien como nos tratan a nosotros en China, y creo que ahí sí que nos sacan mucha ventaja y en mi opinión hasta los colores.

      Saludos y muchas gracias por participar.

  7. Buenos días,

    Pues me alegro sinceramente de que tu experiencia sea tan buena, en mi caso he estado varias veces por trabajo y vacaciones (aprovechando escalas largas, no como destino para larga estancia, afortunadamente), puedo asegurarte que en todas ellas he tenido problemas con la gente, taxistas que intentan timarte, policías conchabados con los primeros para hacerte pensar que el enlace con el aeropuerto está estropeado y “debes” usar el servicio de taxi, empleados de aeropuerto que te exigen dinero para dejarte pasar tu equipaje de mano, conductores contratados que frenan en mitad de la autopista para pedirte el doble de lo acordado o de lo contrario te dejan en el arcén…

    Así que enhorabuena por tu buena suerte, pero por mi parte puedo asegurarte de que se trata muchísimo mejor en España a los turistas e inmigrantes chinos de lo que se nos trata allí a los occidentales.

    Un saludo,

  8. Hola, sobre la petición de ingresos para obtener la visa de turista no es algo exclusivo de España, las autoridades Chinas también tienen la potestad de pedirla incluso aquí en Alemania, aunque por practicidad no lo hacen, al menos para los europeos, pero me huelo que para extra-comunitarios esto no es así, y de hecho el pedir el balance de la cuenta bancaria es algo obligado para la gente de por ejemplo Perú y Bolivia.

    http://bo.china-embassy.org/esp/lsfw/qz/t1245619.htm
    http://www.embajadachina.org.pe/esp/lqsw/t1393270.htm

    Sobre lo de España, ahí no puedo opinar, yo vivo en Alemania, aunque sí te puedo decir que mi mujer vino a Alemania con una visa de estudiante (como muchos otros chinos) y no creo que se pueda quejar. Aquí la Universidad es gratis y no tuvo ningún nunca ningún problema y sus renovaciones de visa pre-matrimoniales fueron de la más sencilla. Igualmente en la Europa “desarrollada” el talento aunque con dificultad, viene. En mi empresa trabajan conmigo Ucranianos, rusos, australianos, chinos (sí, también chinos ;-)) e Indios en nuestras sedes de Londres y Berlín.

    De hecho, si miramos las cifras, China con una población de 1300 millones apenas llegan al millón de inmigrantes, Cataluña con tan sólo 7 tiene más extranjeros que toda China y aún así están endureciendo las condiciones, gente sin titulación (o sin una habilidad artística requerida por empresas chinas como cocineros, publicistas, etc..) directamente no obtendrán una visa para trabajar, aunque encuentren trabajo por su cuenta.

    Y claro, tú eres una persona cualificada, leñe, profesor universtario, cuanto más preparado se puede estar ;-), y ahora imagina que un español sin formación quiere ir a China a montar un pequeño restaurante, o una pequeña tienda de comida española, o simplemente a hacer de camarero, ¿crees que podría hacerlo? ¿o es que acaso todos los chinos inmigrantes en España entraron con el título universatario? Porque de hecho, comentando con mi mujer la falta de restaurantes de comida para llevar y de tiendas “de chinos” llegamos a la conclusión de que si vienes a Alemania a estudiar, no vas a acabar montando ese tipo de negocios, no creo que de los 200.000 chinos que han ido a España en los últimos años hayan ido todos a estudiar una carrera en España o entrado con una visa para trabajar de profesor universitario o en una empresa de personal cualificado 🙂

    Ojo, yo no digo que sea malo, de hecho me parece perfecto que pidan fuertes requerimientos para entrar al país a trabajar y que controlen fuertemente la inmigración pero por eso digo que en general es más fácil entrar en Europa que en China.

    Un saludo cordial

  9. Ahí solo estás hablando de los taxistas y de los policías medio corruptos, que son la parte más desagradable de la sociedad… también para los propios chinos.

    El trato en algunas tiendas es seco y un poco directo de más, pero más por pragmatismo que por rudeza (aquí apenas he encontrado dependientes antipáticos, bastante frecuentes en España).

    Y, en todo caso, si hablas chino puedes comprobar que la mayoría es simplemente gente normal (como en todas partes), bastante agradable (aunque a veces hay que aprender a interpretar gestos y otras diferencias culturales en la comunicación), especialmente con los extranjeros que es lo que dice Jabiertzo.

  10. Esto está que arde! jajaja El tema es muy interesante y me alegro de que Javiertzo lo haya planteado. He vivido, además de en Espagna (perdón pero no tengo egne en mi teclado), en Alemania, EEUU y China. Mi opinión es que todo o prácticamente todo en esta vida tiene ventajas e inconvenientes. El trato más frio lo he recibido, sin duda alguna, en Alemania. Y debo decir que siempre me he movido en circulos “favorecidos” de la sociedad (no se exactamente como describirlo, y tampoco quiero dar la impresión de que miro por encima del hombro, porque ciertamente no lo pretendo; que nadie se ofenda pero por formación académica, universidades en las que estudié, poder económico, etc. no me he movido precisamente entre clases desfavorecidas). Pues bien, jamás me he sentido tan despreciado como en Alemania. Decir que en general se me ha tratado como a un yihadista, es decir quizás poco. Continuas humillaciones, desplantes, bromas chuscas, etc. Y eso a pesar de dominar perfectamente el idioma y tener una formación académica más que superior. En EEUU el trato, y la vida en general, son un “show”. Todo es fachada. No obstante, repito que el trato en general es bueno y agradable. Y en China creo que mi opinión es similar a la de Javiertzo. A veces no valoro lo que se me dá aquí pero siempre, y salvo los típicos timos a “Laowai”, se me ha tratado de dar lo mejor posible. Resumiendo, EEUU y China bien. Alemania mal. Espagna es mi casa, el mejor.

  11. Apasionante el intercambio! los leo con mucho interés. Se entiende muy bien lo que cuentas de China como pais poscolonial y las huellas que eso deja en una sociedad. Lamentablemente en Argentina aùn la conciencia de colonizados y “en desarrollo” aùn impera. Y respecto de los inmigrantes chinos aqui, son siempre comerciantes con pequeños supermercados, son muy cooperativos entre ellos y otra cosa, apenas los hijos estan en edad escolar los mandan a educarse a China. No se integran fácilmen, tampoco los coreanos ni los taiwaneses y eso que los argentinos, en especial los que no somos de Buenos Aires, somos muy abiertos y receptivos. Pero aqui se trata de hablar de China, y te pido que nos compartas si la practica del Tai Chi es tan popular y tambien como es el sistema de salud y la medicina tradicional. Cuantas cosas queremos saber!! Gracias por este compartir, nos hace mejores humanos. Saludos desde el Nordeste de Argentina

  12. Rommel Sandoval Pedraza says:

    Supongo que en un país que alberga a mas de la quinta parte de la población de Homo Sapiens de este minúsculo punto del universo al que llamamos Tierra, las diferencias del trato recibido por un occidental y otro tienen validez. Sería tan cierto el buen trato que el amigo Jabiertzo dice haber recibido de los chinos en sus 5 años de estancia en China (y no solo él da tal veredicto, sino otras personas antes de él, como la escritora norteamericana Pearl Buck) pero también lo vendría siendo el trato que dijo haber recibido el usuario que ha comentado sobre su mal sabor de boca tras los abusos de los que fue victima por parte del taxista y el agente de la ley.

    En consideración mía, hablar sobre la forma de trato social que dan los chinos a los occidentales ayuda a quitar de encima décadas de demonización suministradas por la versión secular de la idea cristiana de ángeles contra demonios en una lucha sin cuartel, que fue la Guerra Fría. Demonización que fue una carga mas al carácter de pueblo “bárbaro”, “pagano” e “inferior” (pero con oro) que China ha llevado desde hace tiempo, gracias al arbitrario sistema de clasificación que Europa se inventó para “medir” que tan “civilizadas” eran las gentes que eran europeas y las no europeas.

    Buena entrada.

    Un saludo.

    PD: ¿Como le terminó de ir con lo del visado, que había comentado en otra entrada del blog, Jabiertzo?

    • ¡Muchas gracias por compartir su reflexión, Rommel! En cuanto al visado, pese a los muchos problemas que tuve debido a uno de los resultados médicos (falso positivo en tuberculosis), al final todo se arregló y de momento estoy muy contento en mi localización actual (Shaoxing). Gracias, una vez más, por ser tan atento. ¡Saludos!

  13. Igual mi experiencia no es muy válida. Mis dos hijas son chinas de nacimiento. Viaje en 2002 y 2005, sin ningún problema. Alli bien, muy bien. La verdad es q nos miraban como un poco como bicho raro y nos hacían corro. Pero en ningún momento con hostilidad. Por desgracia la pequeña necesito médico desde el primer día, y el sistema sanitario….bueno…..todo mediante pago, analítica, radiografía, suero, tenia ganas bronquitis. Un poco cuadrados si son, pero mi experiencia gratificante 100×100. Como viajamos a Nanchang-Jiangxi las dos veces, en la segunda nos movimos con más soltura y íbamos los 4 solos, y en ocasiones al centro comercial fui yo sola y ningún problema, yo siempre digo q la segunda me sentí como volver a casa. Y sin duda volvería.

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