Decadencia y esperanza en los cascos históricos de China

hutong-3

Aunque muchas ciudades chinas carecen de un casco antiguo al estilo europeo, en buena parte de las urbes del país todavía existen barrios relativamente antiguos, con sus estrechas callejuelas y pequeñas casas de apenas un par de plantas. En el Norte de China, estos espacios son denominados “hutong”, término con el que los mongoles denominaban a los pozos, en torno a los cuales fueron organizadas las vecindades a partir de la Dinastía Yuan (1271-1368).

Pekín es, muy probablemente, la ciudad más famosa por sus pintorescos y amenazados hutong, aunque en Changchun, capital de la antigua Manchuria, contamos con uno no menos interesante y digno de atención. Me refiero al hutong de Xinming (新疆), que cuenta con la particularidad de que parte de él fue construido por los japoneses a partir de 1907, año en el que forzaron la apertura comercial de la ciudad. La barriada llegó a extenderse más de 5 kilómetros cuadrados, y acogió una gran cantidad de establecimientos hasta los años 50, aunque, en la actualidad, su calle más larga apenas llega a 300 metros en los que sólo reina la pobreza.

hutong-11

Tal y como se puede apreciar en las fotos, lo poco que queda de este hutong se halla en un estado de deterioro extremo, y a pesar de que hace tiempo que el gobierno local decidió derribar los edificios que quedan en pie, sus muros todavía dan cobijo a unas 100 familias. Lejos de suponer un caso aislado, lo cierto es que esta situación es padecida por infinidad de áreas de este tipo en ciudades de toda China, donde la especulación inmobiliaria ha hecho que cada metro cuadrado de suelo suponga un suculento bocado para las empresas y oficiales involucrados en el ámbito de la urbanización.

hutong-changchun-5

hutong-19

hutong-5

hutong-4

hutong-7

Muchos de los edificios muestran el carácter “chai” (拆) pintado en su fachada, lo que indica que ya han sido sentenciados a la demolición. Se trata de una cuenta atrás que afecta a cada uno de los habitantes de este barrio, quienes, en principio, podrían ser compensados con una vivienda nueva en caso de estar empadronados en el hutong. Pero la situación es muy diferente para los que han llegado al vecindario en busca de refugio, y se quedarán sin hogar una vez que las excavadoras arrasen con todo.

hutong-13

Aun así, del mismo modo en que el gobierno local advierte a los vecinos de sus intenciones, algunos de ellos reaccionan con expresiones como la de la siguiente foto, en la que se hace constar que hay gente viviendo dentro de las casas marcadas para derribar.

hutong-8

Es más, aunque muchas calles del hutong han sido reducidas a simples vertederos y retretes frecuentados por transeúntes en apuros, todavía hay vecinos que no se resignan ante semejantes conductas, y advierten, a través de pintadas como las de abajo, que se multará con 1000 yuanes RMB a todo aquel que haga sus necesidades fuera de los baños públicos dispuestos en el barrio.

hutong-9

En cualquier caso, parece obvio que el barrio se encuentra en las últimas fases de una espiral de degradación social y económica sin salida, con el reciclaje como una de las pocas profesiones practicables. Según algunos de los vecinos, décadas atrás, las calles bullían con actividad comercial, e incluso había un teatro relativamente célebre donde se ofrecía una gran variedad de espectáculos. No obstante, a día de hoy nadie piensa en el barrio como un lugar en el que abrir un negocio, ni nada que vaya más allá de una huerta, un corral, o un almacén de materiales usados.

hutong-1

hutong-21

hutong-22

Por supuesto, el mal estado de los edificios es una cuestión que preocupa a sus habitantes, quienes son muy conscientes del riesgo que supone para su integridad física. Sin embargo, a pesar de lo desolador del entorno en que viven, los vecinos del hutong no muestran el desgaste anímico que cabría esperar en los suburbios más degradados de los países desarrollados.

hutong-23

hutong-17

hutong-10

Y es que, aunque la vida en este entorno supondría prácticamente un callejón sin salida desde un enfoque individualista, desde la perspectiva del linaje familiar, cabría entenderlo como el preludio circunstancial de un futuro próspero para los descendientes de la segunda o la tercera generación.

hutong-12

hutong-18

hutong-24

Quizás por esa razón, al contrario de lo que ocurre en muchos países en desarrollo, en China, la vida en estos contextos no tiene por qué ir unida a mayores cotas de criminalidad, y uno puede pasearse por ellos prácticamente sin ningún temor a sufrir ese tipo de percances que muchos asociamos, de forma más o menos fundada, a las zonas más marginales de las urbes europeas y americanas.

hutong-25

hutong-26

Esa es la paradójica moraleja que guarda la esperanza china para quienes se empeñan en curar la pobreza a base de fe religiosa, pues demuestra que la ética familiar, unida a una visión materialista de la dignidad humana, puede constituir un sustrato ideal para el germen del coraje y del sentido de la responsabilidad. Porque, mientras la fijación en el más allá debate al individuo entre los peligrosos extremos de la salvación espiritual y el nihilismo, la fijación en el porvenir de las familias (entendidas en el sentido más flexible) y los colectivos nos orienta a compromisos que superan el “más acá” y se extienden tan alto y tan lejos como sean capaces de llegar nuestros sucesores.

6 comentarios en “Decadencia y esperanza en los cascos históricos de China”

  1. Será seguro y todo eso, pero yo que tú no me pasearía demasiado por ahí. Nada pasa “hasta que pasa”. Además, suelen ser entornos insalubres donde es posible que te piquen insectos o se te peguen esporas a la piel y a la ropa y te traigas a casa unos “amiguitos” nada amigables.
    Desde luego, tus fotos son impactantes. Aquí por Dubái también hay barrios así, a la sombra de los megarascacielos y convenientemente ocultos de la vista del transeúnte por inmensos carteles publicitarios.

    1. Muchas gracias por el consejo, Alfonso. Quizás el aspecto de la higiene sí que hay que tenerlo en cuenta, “por si las moscas”, o los mosquitos.

      Sin embargo, en ocasiones me da la sensación de que tenemos más peligro al cruzar la carretera de la esquina, que es un auténtico caos, que en barrios como el del reportaje. En fin, ya sabes que aquí la seguridad no es lo primordial.

      Recibe mi mejor saludo desde Changchun.

Deja un comentario