Nuevo hito en la moda china de construir en las azoteas

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No es la primera vez que ocurre. Hace poco más de un año, diarios de todo el mundo se hicieron eco de la osadía del pekinés Zhang Lin, conocido doctor de medicina china que construyó una extravagante “mansión de recreo” en la azotea de un bloque de viviendas de 26 pisos.

Hoy, noticiarios como el Beijing Times o NetEase se han hecho eco de un caso muy similar en Wuhan, esa ciudad empeñada en emular solo lo mejor de las principales urbes del país.

Según explica el segundo de los medios mencionados, y al que debemos la foto de portada, se trata de toda una villa de dos plantas con su propio jardín colgante, o “jardín celestial” (空中花园), levantados sobre la cubierta de un edificio de 12 plantas.

De acuerdo con la versión de la empresa encargada de la gestión del edificio, en el año 2006, el señor Tang, “propietario” de la villa, adquirió todas las viviendas de la última planta. Sin embargo, resultó que las viviendas tenían goteras, y tres años más tarde, el adinerado Tang, contactó al promotor del edificio y a los responsables de urbanismo del ayuntamiento para solicitar el arreglo, aunque quedó sin respuesta por su parte.

Lejos de cejar en sus intenciones, el propietario de las viviendas diseñó un proyecto para “abovedar” el tejado de acuerdo con un procedimiento utilizado en Shanghai, y de ese modo se hizo con el permiso del Comité de vecinos y de la comisión reguladora del edificio.

Hasta aquí bien, pero una vez metido en la faena, que costeó él solito, Tang comenzó a dar rienda suelta a algún que otro “capricho” decorativo, y para cuando se dio cuenta, la azotea ya contaba con un enorme jardín, un estanque de peces, y una casa de madera de 300 metros cuadrados, en los que se incluyen la caseta del ascensor y cuatro tanques de agua para la comunidad.

Según nuestro protagonista, el “espacio de recreo”, cuyo acondicionamiento costó más de 60.000 euros, es algo así como una contribución al vecindario, y está a disposición de cualquiera que desee disfrutar de él, pero tal y como explica el reportero de la noticia, la puerta que da acceso a la azotea está cerrada con llave, y hay que ir a pedirla a la empresa que gestiona el edificio (otra cosa es que te la den).

Pero aunque el proyecto pinta como un claro caso de torerohuevitis aguda, y al pionero de Pekín le obligaron a derribar parte de su monstruosa mansión, las autoridades de Wuhan han decidido no tomar cartas en el asunto, ya que el señor Tang cuenta con sus dos documentos firmados por dos caciques agentes competentes, y según los oficiales a cargo, el asunto ya es historia.

Además, para mayor gloria de la regulación local, resulta que no hay forma de saber cómo era el edificio antes de la “reforma” de nuestro amigo el cara-hormigón. Ahí queda eso. ¿Será posible que no existan planos en el ayuntamiento, o en los ficheros de las empresas responsables? Me entran retortijones solo de pensarlo.

En cualquier caso, y aunque el señor Tang se va a ir de rositas, de berenjenas, o de lo que sea que planta en su jardín, los oficiales entrevistados por el reportero han dicho que no está permitido llevar a cabo obras de este tipo (¿?). Y servidor se creería su honorable palabra, si no fuera porque, aquí en Changchun, mi vecino de la última planta acaba de completar exactamente la misma jugada, y me basta con echar un vistazo a los edificios colindantes para comprobar que aquí las normas de construcción solo funcionan con quienes no se las pueden costear.

Por otra parte, dado que en las ciudades de China los particulares no pueden adquirir tierras, este tipo de noticias ejercen un peligroso efecto inspirador sobre aquellos que cuentan con unos ahorros dedicables a la especulación inmobiliaria: ¿para qué liarte con las tierras cuando puedes construir en las azoteas?

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Como podéis apreciar en la foto de arriba, en el caso de nuestro vecino (profesor de universidad), la faena arquitectónica ha consistido en echar abajo parte del techo y unir con una escalera el trastero comunal de la azotea con el piso de su propiedad. Pero lo cojonudo del asunto es que cuando comenzaron los temblores y estruendos del derribo, y fuimos a pedir explicaciones a la empresa de gestión del edificio, nos dijeron que se trataba de obras para cambiar no sé que instalación eléctrica (otro día me dijeron que era para mejorar la conexión a Internet).

A mí, después de subir, ver los trabajos, y comprobar que iban a instalar un retrete, ya me pareció que aquello no pintaba a chapuza de Iberdrola, pero después de meses con obreros cargando escombro y todo tipo de trastos en el ascensor, la obra ha culminado, y como dicen los oficiales de Wuhan, eso ya es historia. Ahora solo queda que se nos declare un incendio y que tengamos que andar enviándole mensajes al vecino por el QQ o el Weibo de las narices para que nos abra la puerta a la azotea.

En fin, al final he acabado perdiendo el estilo de redacción y la compostura, pero me parece que va a ser muy poco en comparación a la que se puede liar en este país como estalle la temida burbuja inmobiliaria. Que el señor les pille confesados y con los papeles del registro a salvo de goteras.

6 comentarios en “Nuevo hito en la moda china de construir en las azoteas”

  1. Me hace muchisima gracia este post! Pq veo que es algo común en China… en mi bloque el propietario del atico, ha construido una vivenda extra en la azotea de unos 60m2… que en teoria creo eso es zona publica pq es la azotea del bloque… pues el propietario del atico tiene alquilado su atico a una familia y el piso extra nuevo a una pareja joven… vamos un dos por uno XD Segun mi mujer eso no es legal, pero como estamos a las afueras de Chengdu dice que nadie le va a decir nada… y si me fijo en las azoteas muchos se instalan pequeños templos o habitaciones extras a sus pisos… no tan bestia como esa mansion pero una planta extra si XD Por eso me ha parecido interesantisimo el post XD

    1. Gracias por leerlo, amigo.

      Nosotros vivimos en el noveno de un edificio cercano a la universidad más famosa de la provincia, y alrededor vemos unas cuantas azoteas “reformadas”.

      Es una pasada la imaginación que le echan, en ocasiones tan solo para plantar unas lechugas o unas flores, y sin apropiarse del espacio, aunque también hay casos de verdadero macarrismo.

      El otro día, después de pasar semanas acordándonos de los antepasados del vecino de las obras, al que no conocíamos, nos enteramos que da clases en una universidad donde trabajan unos amigos. Más tarde nos cruzamos con él, y te juro que estuve a punto de soltarle alguna indirecta sobre el piso, pero al final lo dejé pasar.

      Cosas que nos pasan por estos lares, supongo.

      Muchas gracias por tu comentario. Que vaya todo lo mejor posible por Chengdu.

  2. Jeje, en Taipei está a la orden del día. Se supone que es ilegal igualmente pero yo juraría que todos y cada uno de los bloques de edificios tienen su piso “extra” en la azotea. Normalmente muchos de los pisos que se alquilan son así y si es ilegal pues la verdad es que nadie hace nada. Los hay incluso de varias alturas. Cosas tipo bosques, templos, etc no he visto pero seguro que los hay. El día que venga un tifón y uno de esos adosados acabe volando como la casa de Dorothy lo mismo hacen algo.

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