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Consejos para afrontar el reto de estudiar en China sin naufragar en el intento

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Con la situación económica que se padece en buena parte del sur de Europa y las oportunidades que están surgiendo del desarrollo chino, cada vez son más los universitarios que se animan a realizar estudios en el gigante asiático.

Desgraciadamente, los llegados de España no contamos precisamente con las mejores condiciones para embarcarnos en esta aventura. Pese al bombo y platillo con el que algunas instituciones anuncian sus relaciones y proyectos en China, lo cierto es que todavía queda un enorme tramo que recorrer para llegar al nivel de cooperación alcanzado por Francia o Alemania.

Mientras los estudiantes franceses pueden recibir entre 400 y 800 euros mensuales por realizar una estancia en una universidad china y aprender el idioma, el Estado español castiga a quienes hemos “salido a la aventura” dejándonos sin cobertura sanitaria y dificultando el regreso de los casados con ciudadanos no comunitarios.

Pero no está todo perdido, ya que todavía nos quedan las universidades, que a pesar de su situación de creciente precariedad, constituyen uno de los agentes más interesados y más serios a la hora de establecer relaciones con China.

Recuerdo que cuando participé como delegado de Navarra en un proyecto de cooperación en Gansu (septiembre-octubre de 2012), me informaron sobre una serie de proyectos sobre energías renovables y producción agraria que constituían una oportunidad de oro para muchas empresas de mi provincia natal. Sin embargo, a excepción de la Universidad Pública de Navarra, que se tomó la molestia de firmar un convenio con la Universidad Jiaotong de Lanzhou, apenas nadie movió un dedo por hacer nada dentro de órganos como la Cámara de Comercio, la marca “Reyno de Navarra” o el Plan Internacional de Navarra.

Por eso, este artículo va dedicado a aquellos agentes que, en mi opinión, constituyen la principal baza para cambiar la situación de desventaja que vivimos en estos momentos de cara a China: los estudiantes universitarios.

1- Consejos sobre el aspecto económico:

Sí, sé que lo tenéis complicado de verdad. Quizás muchos a vuestro alrededor os han animado ya a lanzaros a estudiar en China, pero nadie está dispuesto a dejaros un duro. Sólo el viaje a China cuesta un dineral, y si no vais como estudiantes de intercambio, el coste anual de los cursos puede superar fácilmente los 2000 euros.

Sin embargo, una vez en China, sobre todo si os animáis a estudiar en ciudades menos desarrolladas, los gastos de manutención no resultan demasiado altos, y podéis alquilar un apartamento por alrededor de 250-300 euros mensuales sin problemas.

Claro que también está la opción de compartir piso o adquirir una habitación individual en las residencias universitarias, pero, según mi experiencia, compartir un apartamento fuera del campus sale más económico, y además permite convivir en un entorno más “local”. (Las residencias de extranjeros están separadas de las de los estudiantes chinos en la mayoría de Campus del país).

Para los que aspiréis a viajar como estudiantes y hacerlo de la forma menos precaria posible, existe la posibilidad de solicitar las becas del gobierno chino o las de La Caixa-Casa Asia antes de abandonar España, aunque también os podéis acercar a la página de vuestro Instituto Confucio más cercano, que siempre cuenta con alguna convocatoria interesante. En cuanto a los estudiantes de económicas o los interesados en la economía china, tenéis a vuestra disposición las becas de la Fundación ICO, que ofrecen una cobertura poco despreciable dadas las circunstancias.

De todos modos, un aspecto que está de vuestra parte es el gran interés que está ganando la enseñanza del español en todo el país, lo que hace que muchas universidades estén buscando profesores nativos. Si echáis un vistazo a esta lista de centros en los que se imparte español, es posible que encontréis una oferta de trabajo a vuestra medida y lleguéis a China con un contrato de trabajo que además os permita compaginar vuestra formación académica.

Por otra parte, y aunque trabajar con un visado de estudiante está terminantemente prohibido en China, es muy posible que los propios profesores de las universidades en las que estudiéis os ofrezcan empleos. A mí incluso me lo han llegado a ofrecer miembros del Partido Comunista y de instituciones del más alto nivel dentro del Ministerio de Educación, así que no os digo nada más.

2- Consejos a la hora de planificar los estudios:

Hasta hace poco, una de las fórmulas más recurridas por los estudiantes españoles era la de venir a China para realizar un máster impartido en inglés. Ésta es una vía que respeto como cualquier otra, pero que no considero la más ventajosa a la hora de desarrollar una carrera enfocada a China.

En lugar de ello, permitidme que os anime a considerar la “vía china”.

El modelo de formación que las autoridades chinas fomentan con mayor ahínco consiste en llegar a sus universidades para completar un curso anual de chino y, de ese modo, poder matricularse en un grado o posgrado impartido en chino.

Por lo general, a quienes superan dicho “curso puente” no se les exige superar los exámenes oficiales HSK para acceder al programa al que aspiren, pero los estudiantes que mantienen un buen nivel de asistencia no suelen tener problemas para obtener el nivel 4 (equivalente a un B2 del ámbito europeo), lo que además permite acceder a las becas del gobierno y a otras muchas ayudas de diversos órganos e instituciones nacionales.

Por supuesto, el curso puede resultar un esfuerzo considerable para muchos, sobre todo para aquellos que realmente no hayan estudiado nada de mandarín previamente (como fue mi caso), y puede resultar un desastre si uno no le dedica la disciplina suficiente al dominio de los tonos y la escritura, pero ésta es la vía de formación elegida por una cantidad cada vez mayor de estudiantes extranjeros.

Otra cuestión muy pertinente es si uno puede ser capaz de atender cursos universitarios después de tan sólo un año de formación lingüística, pero, repito una vez más, es la opción que están desarrollando exitosamente centenares de estudiantes (principalmente asiáticos y africanos) cada año, y estoy seguro de que muchos de ellos son recompensados con creces en su futuro profesional.

En el caso de países como Kazajistán, Uzbekistan, y otras muchas ex-repúblicas soviéticas, tengo la constancia de que en algunas de sus universidades cuentan con convenios de cooperación que posibilitan enviar estudiantes graduados o personal directamente a China para ser formados en estos cursos intensivos de chino y pasar a ejercer como docentes en esas universidades.

Quizás éste fuera un acercamiento que convendría promover entre las universidades españolas, que seguro cuentan con un buen número de graduados superiores dispuestos a realizar una estancia de ese tipo.

En cualquier caso, tanto a los que optéis por la formación en inglés, como a quienes estéis interesados en solicitar admisión en uno de estos programas lingüísticos (que se pueden continuar por un periodo de hasta cuatro años en su modalidad de grado), os recomiendo visitar las páginas de agencias como CUCAS, AT0086 o SICAS, donde os facilitarán información sobre las diferentes universidades y el procedimiento de admisión para cualquier programa que os interese. Una vez que os hayan informado, tenéis la opción de completar los trámites a través de estas agencias o contactar directamente a la universidad que hayáis elegido.

3- Consejos a la hora de elegir destino:

Pese a la tentación que supone marchar a Pekín, Shanghai o Guangdong, lo cierto es que son ciudades que ya cuentan con una gran cantidad de expertos extranjeros, lo que motiva un mayor nivel de competencia a la hora de aspirar a cualquier oportunidad de formación académica y a cualquier oferta profesional.

Si el hecho de contar una titulación de una de las mejores universidades del país os supone una prioridad, no salgáis de las ciudades de primera línea, pero me temo que, a la hora de estudiar, el nivel de enseñanza puede dejar mucho que desear en todas partes. Es por ello que no recomiendo viajar a China para cursar en inglés, sino aprovechar la ocasión para aprender chino y aprender en un entorno formativo chino.

Como comprobaréis muchos de los que os animéis a venir, puede que la metodología y la organización no pueda compararse a lo que estamos acostumbrados en casa, pero China es un país que se está tomando muy en serio la investigación, y que apenas a comenzado a colaborar con expertos extranjeros, así que las oportunidades de crecer profesionalmente para aquellos que puedan compartir su conocimiento en chino pueden ser realmente enormes.

Y es que, a pesar de que el inglés es materia obligatoria en la enseñanza superior china, las posibilidades de poder usar el inglés para comunicarse en la universidad o en la empresa son muy bajas, y además el gobierno chino está apostando cada vez más fuerte por el chino como principal lengua en Asia.

En cuanto a los que seáis más flexibles con la titulación y os preocupe más el entorno en el que viviréis, algo muy a considerar dado el altísimo nivel de contaminación que sufren muchas ciudades, os recomiendo que visitéis la página eChinacities, donde podéis encontrar guías en inglés sobre una gran cantidad de ciudades del país.

Los romanos tenían el dicho de que “la fortuna ayuda a los audaces”, y en el caso de China ocurre de ese modo. Cuanto más al interior y más al oeste os mováis, más duras serán las condiciones de vida, aunque la competencia con otros extranjeros será también mucho menor, lo cual puede constituir una situación decisiva para vuestras posibilidades en el futuro.

Imaginad, por ejemplo, que en el futuro os convertís en uno de los principales sujetos para promover la cooperación con agentes latinoamericanos en vuestra remota ciudad o provincia. No me cabe duda de que llegar a esa función costaría un gran esfuerzo y no pocas incomodidades, pero quizás en ese sacrificio encontréis la llave para poder volver a casa con buenas oportunidades laborales.

Si os interesa contactar con gente de habla hispana que lleve tiempo residiendo en China, os invito a que visitéis el sitio web Chinalati, donde además encontraréis información de gran interés sobre distintos aspectos de la vida por estos lares.

Recordad que, tanto si solicitáis un visado de estudiante como uno de trabajo para poder venir a China, el procedimiento implica pasar por un chequeo médico que incluye análisis de sangre, electrocardiograma, placa del tórax, y una revisión rutinaria completa, todo ello debido al temor del gobierno chino hacia la propagación de determinadas enfermedades.

Además, tendréis que rellenar el formulario oficial exigido por la Embajada China, aunque desde hace un tiempo es posible realizar todo el proceso sin necesidad de acercarse hasta allí. Para ello basta con seguir detalladamente las indicaciones del servicio que ofrece la página oficial del Centro de Solicitud de Visados Chinos.

Antes de embarcar, no os olvidéis de pasar por el Centro de Vacunación Internacional más cercano, donde os aconsejarán sobre las medidas de prevención aconsejadas para una estancia prolongada en China.

Creo que con los links ofrecidos y lo explicado hasta este punto ya tenéis como para empezar a planear vuestra posible aventura formativa en China. Para los que os preocupe la cuestión de la integración social, quizás os venga bien darle un vistazo a otro de mis artículos al que podéis leer pulsando aquí.

Eso es todo por hoy, espero que os pueda servir de ayuda.

Comments

  1. Muchas gracias por tan explicativo y tranquilizador artículo. Soy argentina y estoy planeando ir a estudiar en China, tus consejos y tus links son de mucha ayuda.
    Saludos

  2. Todo un lujo entradas como ésta, y tu blog en general. Son una verdadera ayuda para todos aquellos que, cada vez más, nos estamos planteando muy seriamente enfocar/continuar nuestra formación en China. Gracias por tu dedicación al blog. Saludos desde Murcia.

    • Un lujo para mí tener lectores tan atentos. Te deseo la mejor de las suertes en los proyectos que lleves a cabo en este país. Gracias por tu tiempo, y para lo que necesites, no dudes en darme un toque. Mi mejor saludo desde Changchun.

  3. Hola,

    Actualmente soy becario de la Fundación ICO en Pekín y os aconsejo esta beca para estudiar chino. Ahora mismo es la mejor que hay desde España para venir a China.

    Te pagan el curso en la universidad (BU , BNU o UIBE, todas en Pekín), seguro medico internacional, 2000 € para el viaje, 4500 € en 3 pagos para gastos y también te pagan la residencia universitaria o si prefieres piso te dan el dinero (unos 3600 todo el año). Es decir, te pagan unos 1.000€ al mes durante los 10 meses de curso. Y con eso vas sobrado.

    Dependiendo de tu universidad tienes mas o menos horas de chino (entre 4-7 h diarias) y puedes coger alguna asignatura de economía.

  4. Humberto Vasquez says:

    Hola. Me agrado mucho tu trabajo y los consejos aqui dados. Yo tengo la nacionalidad Americana pero mi primer idioma es el Español ya que creeci en Mexico y quiero aprender el Mandarin en china el año que viene, tenia algunas dudas pero con lo anterior leido me a ayudado para saber que terrenos pisaré
    Saludos

  5. ¡Hola!
    Me ha encantado la información que has dado tan detallada y la verdad que ayuda.
    ¡Muchas gracias por ello!
    Llevo un tiempo buscando para ir a estudiar chino en la zona de Nanjing. Pero lo que voy encontrando en internet de gente que deja enlaces y direcciones de email para facilitar la información, alguna letra debe de haber errónea porque no llegan mis emails y demás.

    ¿Tú tienes algún email en el que pueda enviarte preguntas y dudas, pls? Te lo agradecería mil!!

    Saludos desde España 🙂

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  1. […] de la necesidad de animarles a aprender chino y formarse en chino, tema que ya traté en otro artículo (y que les he cedido de forma gratuita por si querían utilizarlo como guía para los […]

  2. […] supuesto, esta opción implica invertir unos 2000 euros en una matrícula universitaria, pero si nos los gastamos en un […]

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