Han Han, el escritor y piloto de rally que más caña mete en China

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El joven Han Han (Shanghai, 1982) es una de las figuras más conocidas, polifacéticas, y controvertidas del estrellato chino. Después de años pilotando como profesional, en 2012, ganó el Campeonato de Rally de China, aunque sus paisanos lo conocen principalmente por su blog, que acumula cientos de millones de visitas. Pero no imaginéis a los lectores enloquecidos por sus crónicas de motor, pues en su bitácora virtual trata problemas que afectan prácticamente a todo ciudadano chino, vaya a en coche, en bici, o en burro.

El gusto de Han Han por reflejar el lado menos amable de crecer y vivir en China se hizo patente desde su primer Días infelices, el ensayo que escribió cuando apenas tenía 13 años. Tres inviernos después ganó el concurso de escritura Nuevo Concepto, aunque terminó el curso suspendiendo nada menos que 7 asignaturas. Al año siguiente reincidió en el fracaso escolar y decidió abandonar el instituto, hecho que incluso causó cierto debate sobre la orientación del sistema educativo chino.

Tras varios ensayos publicados en diversas revistas, en el año 2000, la joven promesa publicó La triple puerta, una novela semi-autobiográfica que plasma la cara más oscura y alienante de la enseñanza en China, y que se ha convertido en un bestseller sin parangón en las dos últimas décadas.

No obstante, la mayoría de los jóvenes del país no lo conocen por sus libros, sino por los controvertidos escritos que ha ido publicando en Internet, muchos de ellos centrados sobre temas todavía muy delicados, como la dudosa calidad democrática del Estado, la corrupción del gobierno o los abusos sobre las clases más desfavorecidas.

Durante esta década y media compartida con su carrera como piloto profesional, Han Han acumuló el apoyo de innumerables seguidores en los debates públicos que mantuvo con famosos escritores y artistas como Bai Ye, Xu Zhimo, o Zheng Jun, y se ha defendido vigorosamente de quienes cuestionan la autoría de sus publicaciones. Sin embargo, al igual que muchos otros pensadores irreverentes, en más de una ocasión, sus análisis y opiniones han acabado derrotadas por un adversario mucho más poderosa y fulminante: la censura.

Y es que, como muchos sabréis, en China sigue habiendo términos y enfoques a los que no se permite ver la luz del ciber-espacio, aunque sus críticas al sistema político del país no cargan exclusivamente contra el Partido Comunista Chino, sino que responsabilizan a buena parte de la sociedad china por sus hábitos poco democráticos.

En cualquier caso, tras colarse en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo, según la revista Times (2010), Han Han se ha convertido en un personaje demasiado conocido como para ser desaparecido de la vida pública, y al establishment no le queda más remedio que apechugar con el efecto, ya irreversible, que sus inspiradoras y bien medidas críticas ejerzan sobre las juventudes del país.

Es posible que su contenido no parezca suficientemente provocador a ojos de muchos de vosotros, pero para aquellos que tengáis interés en lo que se puede y no se puede decir en un blog chino, aquí os dejo una selección de citas bien populares entre los internautas de este país.

Sobre la presión parental en lo relativo a las parejas:

“La situación de China es que muchos padres no permiten tener romances a los estudiantes. Incluso cuando están en la universidad muchos cabezas de familia se oponen a ello, pero todos esperan que, tan pronto como se gradúen, les caiga del cielo alguien excelente en todos los aspectos, mejor si tiene una casa, se enamore de su hija o hijo, y se casen. Parece muy bonito.”

Sobre las prohibiciones de los profesores a la hora de tener novio/a en el instituto:

“Realmente no puedo imaginar por qué, cuando dos personas están enamoradas, de pronto, aparece una persona que no sea ni mis padres, ni los padres de la otra parte, y diga: eso está mal, vosotros no podéis estar juntos.”

Sobre el sistema educativo chino:

“Si esta época pudiese producir personas de talento universal, sería una suerte para la educación orientada a la superación de los exámenes, pero una desgracia para esta época. Si las hubiese, ellas serían como emperadores entre la gente. Pero, por desgracia, no las hay, así que lo mejor es que quitemos el ideograma de “emperador” que hay bajo el ideograma de “persona”. Lo que necesita esta época son solo personas de talento.”

Sobre las universidades chinas:

“Hasta ahora siempre me he regocijado de no ir a la universidad, y además, pienso que hay que reformar la selectividad. (…) Tal y como dije hace mucho tiempo, a día de hoy, las universidades son como las prostitutas: mientras tengas dinero, todas las universidades del país se colocarán obedientemente en fila ante ti, para que elijas según te plazca, y te metas en la que quieras. Si estás dispuesto a pagar un poco más, incluso puedes irte con varias a la vez.”

Sobre los intelectuales y académicos:

“Creo que soy la persona más inteligente sobre la faz de la Tierra, porque, de hecho, algunos filósofos no han progresado en su conocimiento, y sólo han aprendido a escribir algo que todos comprenden en una frase que ni los fantasmas entienden.”

Sobre el cine chino en los últimos años:

“Nuestros directores persiguen su propia dicha. Nuestros guionistas, en su vida serán famosos. Nuestras películas, las mejores, llegan a este nivel. Nuestros espectadores, también tienen esta conducta. Nuestros inversores, sus ganancias son casi nulas. Nuestro pueblo, nunca saldrá de la miseria.”

Sobre la censura en la televisión:

“Antes participaba en tontos programas de televisión. Todos teníamos diferentes opiniones. La gallina cacarea y el pato grazna. Yo también dije no pocas cosas, pero quizás de forma demasiado vehemente. En el momento de la edición final las eliminaron todas, así que, al ver el programa emitido, todo el mundo pensó que estuve muy serio, sin hablar, sin inmutarme llueva o nieve. Pero en realidad no fue así. Tras unas cuantas veces, al fin entendí, que quien mucho habla mucho yerra. Si hablas demasiado, es seguro que eliminen mucho. Así pues, desde entonces, me impuse una regla: sólo grabaría entrevistas en exclusiva. Antes de la grabación, preguntaría claramente a la otra parte sobre la duración del programa. Por ejemplo, si el programa duraba media hora, sólo les daría media hora, y que lo cortasen como pudieran. Desafortunadamente, aun así, siempre se pueden hacer cortes. A veces incluso llenan lo cortado con otro contenido. Desde entonces, ya no he vuelto a participar en programas de televisión.”

Sobre las disputas territoriales con países vecinos: 

“Cuando un pueblo no puede manifestarse pacíficamente en respuesta a un problema doméstico, cualquier protesta que haga sobre algo externo no tiene más sentido que un espectáculo de danza”.

“Gente que no tiene tierras a su nombre va a pelear por las tierras de otros, gente despojada de su dignidad lucha para defender la dignidad de otros.”

(Ambos comentarios fueron eliminados por la censura, aunque “rescatados” por los internautas y publicados en el libro This generation, disponible en inglés).

Sobre el país y el gobierno:

En mi corazón, el país es el país. No tiene nada que ver con el gobierno. Ser patriota es proteger este país, no dejar que sea perseguido por el gobierno, porque muchas veces el país y el gobierno son contrarios. Por eso, hay que ver de qué naturaleza es el gobierno.

Frases célebres:

“Al final, el bien y el mal tienen que rendir cuentas, y la pena merecida es que todo el mundo muere.”

“Todos los altares, al final, serán altares de sacrificios; todas las coronas, al final, serán coronas de flores.”

“La ciencia y la técnica solidifican el instante, el obturador solidifica la cara de perro.”

“Los gustos vulgares también gustos, divertirse uno mismo nunca es fácil.”

“Hay dos lógicas diferentes sobre la faz de la tierra, una es la lógica, la otra es la lógica china.”

“Antes, el gobierno hacía cosas y nunca preguntaba por la opinión del pueblo. Ahora, el gobierno hace cosas y él mismo crea la opinión del pueblo”.

“El poder excede el derecho que intentas salvaguardar por todos los medios.”

4 comentarios en “Han Han, el escritor y piloto de rally que más caña mete en China”

  1. Antes que nada, quisiera felicitarte por tu blog,es muy interesante sobre todo para los occidentales que vivimos al otro lado con una visión muy diferente de las cosas, y el no manejar el idioma nos hace no poder saber que se piensa y se cuenta por allí.

  2. Hola Javier, un saludo desde Shanghai!

    Hace casi dos años que vivo en China y al principio me quedaba un poco sorprendido de lo que mis compañeros chinos opinaban de los apectos “básicos” de la vida (familia, pareja, hijos, trabajo, estudios,…). Me parecían todos bastante repetitivos, como siguiendo un esquema aprendido, aunque a mi me parecia que algunos, los más inteligentes en mi opinion, no se lo creían mucho. Comentandolo con amigos occidentales, me decían que era parte de la cultura china, que debían someterse a la jerarquía corrspondiente (padre-hermano-maestro-jefe), pero a mi me seguía fallando algo. Desde hace unos meses, he estado viajando periodicamente a Taiwan y creo que he descubierto que lo que ha hecho a la sociedad china actual no es la tradición, sino la conjunción de esta con el regimen de los ultimos 65 años.
    Por eso me alegro de ver a jovenes como Han Han salirse un poco de pensamiento único.

    Un saludo y gracias por escribir estos apuntes de China, Para mi, el mejor blog de China en español

    Jordi

    1. Hola Jordi,

      no podría estar más de acuerdo con lo que dices. Por desgracia, cultivar el pensamiento crítico no es una prioridad del sistema educativo chino, y la alienación más irreflexiva reina hasta en las universidades más prestigiosas.

      Incluso en el departamento de sociología en el que estudio, los estudiantes de posgrado no tienen ni las ganas, ni la oportunidad de participar de forma crítica, y todo se reduce a un culto casi ritualizado a la autoridad del profesor, quien nunca, nunca, nunca está equivocado (y si mete la pata a lo bestia, se le comunica el asunto en privado, no vaya a ser que se derrita de rubor).

      Personalmente, ya estoy un poco cansado de que traten de vender la obediencia ciega como parte de la identidad china, como si sus ciudadanos le tuviesen cierta alergia genética a los derechos civiles y a la participación democrática.

      Sin embargo, el éxito de Han Han y de otros escritores críticos demuestra que cada vez menos gente se traga el dudoso modelo de identidad cultural que promueve el gobierno, y cualquier chino que se asome a la realidad de Taiwan y Hong Kong puede entender que la combinación de los términos “chino” y “demócrata” es una alternativa igual de natural.

      En fin, hablaría de este tema hasa el infinito, pero creo que es mejor (y más seguro) leer al propio Han Han, o lo que le dejan publicar, para ver hasta qué punto se limita la discusión sobre lo que significa, y podría significar, ser un ciudadano chino.

      Muchísimas gracias por tu tiempo, por tu comentario, y por tu elogio, que me anima a seguir escribiendo. Recibe mi mejor saludo desde Changchun.

      Javi

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