Viaje voyeur a la frontera entre China y Corea del Norte

Ahora que se vuelve a hablar de Corea del Norte con bastante mal rollo, quizás es el momento de mostrar algunos de los hábitos más curiosos y “simpáticos” que descubrí en mi viaje al pueblo chino de Changbai, situado frente a la ciudad norcoreana de Hyesan, una capital de provincia de casi 200.000 habitantes.

La ciudad en sí se muestra bastante desgastada por los problemas económicos del país, más o menos como la tronchante y a la vez trágica Tirania de Mortadelo y Filemón en El Sulfato Atómico. Pero cuenta con la particularidad de que, cada vez que hace buen tiempo, su lado de la rivera del río Yalu, frontera natural entre ambos países, se llena de actividades al aire libre entre las que se encuentra el baño en completa desnudez.

Este hecho es muy conocido entre los chinos de la región, y en el propio pueblo de Changbai es fácil encontrarse con más de un curioso y algún que otro fisgón con la cámara a tope de zoom. Pero se trata de una parte del “estilo de vida” norcoreano prácticamente ignorada por los medios de comunicación occidentales.

Ahora bien, es muy posible que este aparente nudismo tenga algo que ver con la carencia de agua corriente, hecho más que probable para cantidad de habitantes de Hyesan si tenemos en cuenta que buena parte de la gente se acerca al río para hacer la colada.

Es decir, podría ser que quienes se bañan o asean desnudos lo hagan por puro pragmatismo, pero es posible que también haya otros factores culturales implicados, como el que se puede apreciar en las saunas y baños coreanos, donde muchos se relajan como Bukūri Yongšon (ancestro mítico de manchúes y coreanos) los trajo al mundo.

Otra cosa bastante llamativa es que los centenares de personas que pueden acercarse cada día a la orilla cruzan las vallas de vigilancia del lado norcoreano como Pedro por su casa y se ponen a lo suyo en plena tierra de nadie. Da toda la impresión de que los soldados de las casetas pasan del tema y, además, los chinos nos aseguraron que por la noche reina el mismo desmadre pero en versión contrabandista.

Desde luego, sería interesante confirmar si el pseudonudismo y las fregatinas también son habituales en otras ciudades o pueblos del país, pero de momento nos tendremos que conformar con las imágenes que os enseño en el vídeo y con esperar que la vida de los norcoreanos no sea tan triste como nos la pintan en según qué medios.

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