pubertad precoz china

Pubertad precoz, bailes latinos y otras cosas que preocupan a los chinos

 

La semana pasada unos cuantos diarios de China se hicieron eco de una curiosa noticia que ha dado bastante que hablar. Todo empieza cuando unos padres llevan a su hija al hospital porque, aunque solo tiene 9 años, su cuerpo ya parece sexualmente maduro. El médico examina a la paciente y tras completar los procedimientos de rigor, la sorprende con una pregunta que la descoloca: “¿Practicas bailes latinos?”, a lo que ella responde que sí, y que lo lleva haciendo 4 años.

Esta discutida consulta tuvo lugar en el Hospital del Pueblo de la Provincia de Zhejiang, situado en Hangzhou, una de las ciudades más desarrolladas del país. El doctor en cuestión es Luo Xiaoming, quien afirma que, aunque todavía no hay evidencias científicas al respecto, ya se ha encontrado con un número de casos similares que le inclinan a pensar que podría haber una relación de causa-efecto entre los citados bailes (muy de moda en China) y una pubertad temprana.

Luo Xiaoming piensa que los bailes latinos tienen un componente “social” centrado en la pareja y aderezado con buenas dosis de pasión, lo cual podría estimular el hipotálamo y acelerar la actividad de la glándula pituitaria, que segrega las gonadotropinas responsables de las funciones sexuales y reproductivas.

Dicho de otro modo, según Xiaoming, menear el esqueleto en pareja y al ritmo de salsa podría suponer un “interruptor” que encendiese de forma prematura los mecanismos biológicos responsables de la maduración sexual. Y esto es algo que preocupa sobremanera en un país en el que padres y profesores se oponen a las relaciones de pareja entre adolescentes por la distracción que supone en una etapa de la educación con altísimos niveles de competición.

De hecho, el discurso del doctor Luo apunta directamente a esta cuestión al señalar que “la pubertad precoz causada por factores psicológicos es más difícil de bloquear que la causada por factores como la nutrición”, aunque tampoco explica qué tipo de alimentos podrían acelerar dicho proceso (estoy seguro de el Google chino ha ardido con esta búsqueda).

La doctora Wu Meizhen, del mismo centro, va más allá y sugiere a los padres que se mantengan alerta y tengan cuidado a la hora de exponer a sus hijos a cosas como las telenovelas, los programas para adultos o la literatura romántica; que no se cambien de ropa ni hagan muestras de “comportamiento íntimo” frente a ellos y que los niños dejen de compartir cama con sus progenitores lo antes posible.

En algunos de los artículos que han hablado sobre el tema se han lanzado más recomendaciones a los padres del país sin que quede muy claro de boca de qué expertos han salido, como evitar que los niños los vean ligeros de ropa y que sean discretos al dedicarse muestras de amor, especialmente cuando se trate de padres divorciados que han encontrado una nueva pareja.

Al parecer, las recomendaciones e hipótesis de los médicos chinos se apoyan en investigaciones como las de Laurence Steinberg, un conocido psicólogo especializado en la adolescencia, aunque el argumento de autoridad no ha servido para convencer a buena parte de los intarnautas, quienes han reaccionado a la noticia con incredulidad y no pocas dosis de cachondeo.

No sé qué opinarán los lectores de esta bitácora, pero un servidor sospecha que en este tipo de trabajos periodísticos acaba asomando demasiada moralina para nada bueno en términos científicos. Ahora bien, ya puestos a especular, y hasta que se realicen estudios esclarecedores sobre el tema, yo también voy a plantear una hipótesis, y es que este país tiene un problema muy serio con la presión y la atmósfera ultra-represiva que padres y profesores imponen a los adolescentes y que, en muchos casos, impide su desarrollo natural y saludable. Ahí queda eso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *